De mayor menor...

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Somos los que estamos, aunque no estamos todos los que somos:Papucho Mamukiña Vane Dani Las Nenas!!!
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domingo, 26 de junio de 2011

EL ARBOL DE LILAS



UNO
Él se sentó a esperar bajo la sombra de un árbol florecido de lilas.
Pasó un señor rico y le preguntó: ¿Qué hace sentado bajo este árbol, en vez de trabajar y hacer dinero?
Y el hombre le contestó: Espero.
Pasó una mujer hermosa y le preguntó: ¿Qué hace sentado bajo este árbol, en vez de conquistarme?
Y el hombre le contestó: Espero.
Pasó un niño y le preguntó: ¿Qué hace Usted, señor, sentado bajo este árbol, en vez de jugar?
Y el hombre le contestó: Espero.
Pasó la madre y le preguntó: ¿Qué hace este hijo mío, sentado bajo un árbol, en vez de ser feliz?
Y el hombre le contestó: Espero.


DOS
Ella salió de su casa.
Cruzó la calle, atravesó la plaza y pasó junto al árbol florecido de lilas.
Miró rápidamente al hombre.
Al árbol.
Pero no se detuvo.
Había salido a buscar, y tenía prisa.


El la vio pasar, alejarse, volverse pequeña, desaparecer. Y se quedó mirando el suelo nevado de lilas.


Ella fue por el mundo a buscar. Por el mundo entero.
En el Este había un hombre con las manos de seda.Ella preguntó:
¿Sos el que busco? Lo siento, pero no,
dijo el hombre con las manos de seda. Y se marchó.


En el Norte había un hombre con los ojos de agua.Ella preguntó:
¿Sos el que busco? No lo creo, me voy,
dijo el hombre con los ojos de agua. Y se marchó.


En el Oeste había un hombre con los pies de alas.Ella preguntó:
¿Sos el que busco? Te esperaba hace tiempo, ahora no,
dijo el hombre con los pies de alas. Y se marchó.


En el Sur había un hombre con la voz quebrada.Ella preguntó:
¿Sos el que busco? No, no soy yo,
dijo el hombre con la voz quebrada. Y se marchó.


TRES
Ella siguió por el mundo buscando, por el mundo entero. Una tarde, subiendo una cuesta, encontró a una gitana. La gitana la miró y le dijo:
El que buscas espera, bajo un árbol, en una plaza.


Ella recordó al hombre con los ojos de agua, al que tenía las manos de seda, al de los pies de alas y al que tenía la voz quebrada. Y después se acordó de una plaza, de un árbol que tenía flores lilas, y del hombre que estaba sentado a su sombra.
Entonces se volvió sobre sus pasos, bajó la cuesta, y atravesó el mundo. El mundo entero. Llegó a su pueblo, cruzó la plaza, caminó hasta el árbol y le preguntó al hombre que estaba sentado a su sombra:
¿Qué hacés aquí, sentado bajo este árbol?
Y el hombre dijo con la voz quebrada:
Te espero.
Después él levantó la cabeza y ella vio que tenía los ojos de agua, la acarició y ella supo que tenía las manos de seda, la llevó a volar y ella supo que tenía también los pies de alas.


MARIA TERESA ANDRUETO

lunes, 20 de junio de 2011

¿Quiere dar buen ejemplo a sus hijos? Mime a su pareja

Los niños aprenden fundamentalmente por imitación. En gran medida tratan a los demás de la misma manera que son tratados y sobretodo reproducen cómo las figuras más relevantes, sus propios padres, se relacionan entre ellos. La interacción que se establecen entre los miembros de la pareja, son una referencia  básica para los hijos y probablemente lo sean en su futuro con sus propias parejas.
Pero al margen del ejemplo que se transmite, considero que la relación de pareja es fundamentalmente afectiva y las muestras de afecto se deciden en los pequeños detalles.
Nunca me ha gustado el refrán español “donde hay confianza da asco”,y siempre he procurado practicar justo lo contrario: “donde hay confianza hay más delicadeza“. Con el paso de los años en la vida de la pareja la rutina puede erosionar la relación, pero los mimos y las muestras de cariño tendrían que ser cotidianos para sostener la relación.
Algunos ejemplos les sugiero:
1º. Trate y hable con delicadeza a su pareja en todo momento: hable en tono adecuado, no descalifique, ni grite, al contrario elogie y reconozca todo lo bueno, aunque sea cotidiano: lo bien preparada que esté la comida, la ropa, o la limpieza que se haya hecho de la casa, o lo actractivo o actractiva que se ha puesto con esta o aquella prenda.
2º. Si algo no le gusta o no le ha sentado bien, dígalo sin rodeos para mejorar, pero no utilice la crítica ácida, la descalificación o el insulto fácil: solo harán daño y no mejorará las cosas.
3º. Tenga gestos de cariño: todas las parejas los necesitan, nunca se dan por supuestos… ni están de más: un beso, una caricia, una mirada…
4º. Sea detallista. En los pequeños detalles se deciden las relaciones: ofrecer un café, una manta para el sofá, tomar la iniciativa para realizar alguna tarea de casa, proponer alguna actividad novedosa…
5º. Exija a los hijos que traten a mamá y a papá con delicadeza. Si somos delicados tratando a nuestra pareja, estaremos en disposición de exigir a los hijos ese mismo trato. Tendremos fuerza moral para decir a nuestro hijo o hija: “a papá no se le grita” o “a mamá no le hables así”, porque previamente habrán visto que nosotros no lo hacemos.
Espero que estas orientaciones simplemente nos sirvan a todos para “refrescar la memoria” y así mejorar nuestra vida familiar, ya sabe: mime a su pareja.
www.jesusjarque.com

domingo, 5 de junio de 2011

INSTRUCCIONES PARA LLORAR

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela  y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.
Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca.
Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia dentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.
              JULIO CORTAZAR

viernes, 22 de abril de 2011

Y la historia comienza...

Bueno, solo para poner un hito, ya que, todos por separado comenzamos en diferentes momentos a formar parte de esta pequeña aunque gran familia...
A grandes rasgos Mamá (estudiante de Bellas Artes en Córdoba) estaba resfriada, Papá (estudiante  de Medicina en Córdoba) por esas "casualidades" de la vida se apareció en su puerta, no por arte de magia sino que buscando a otra persona (historia aparte).
La cuestión es que medicamentos de por medio (revisión medica a domicilio) y un colchón de arvejas riquísimo..."Si ud. no esta ni comprometida ni casada ni nada, y yo no estoy, ni comprometido ni casado ni nada... porque no salimos al cine"...
Y después de mucho remarla con la Universidad y todo el tema del "un ratito mas" (Fredy corriendo las fechas) y del Ultimatum (de Esther)...
Cha chan cha chan...

 (Arriba:Tío Carlos, Tía Nora, Tío José, Mamá y Papá. Abajo: Nono Coco y Nona Celia)

PD: Si existe alguna objeción al respecto de mi corta historia pido por favor que se me corrija en el area de comentarios.